9 Y si tu ojo te es ocasion de caer, sácale, y écha[le] de tí: que mejor te es entrar con un ojo á la vida, que teniendo dos ojos ser echado al quemadero del fuego.

10 Mirad no tengais en poco á alguno de estos pequeños: porque [yo] os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la cara de mi Padre, que está en los cielos.

11 Porque el Hijo del hombre es venido para salvar lo que se habia perdido.

12 ¿Qué os parece? Si tuviese algun hombre cien ovejas, y se perdiese una de ellas, ¿no iria por los montes, dejadas las noventa y nueve, á buscar la que se habia perdido?

13 Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que mas se goza de aquella,
que de las noventa y nueve que no se perdieron.

14 Así no es la voluntad de vuestro Padre, que [está] en los cielos, que se
pierda uno de estos pequeños.

15 Por tanto si tu hermano pecare contra tí, vé, y redargúyele entre tí y él
solo: si te oyere, has ganado á tu hermano.

16 Mas, si no te oyere, toma aun contigo uno ó dos, para que en boca de dos
ó de tres testigos conste toda palabra.

17 Y si no oyere á ellos, dí[lo] á la congregacion; y si no oyere á la
congregacion ténle por un étnico, y un publicano.

18 De cierto os digo [que] todo lo que ligáreis en la tierra, será ligado en
el cielo; y todo lo que desatáreis en la tierra, será desatado en el cielo.