19 Por cuanto agradó [al Padre] que en él habitase toda plenitud;
20 y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de
su cruz, así lo que [esta] en la tierra como lo que [está] en los cielos.
21 Vosotros tambien siendo en otro tiempo extraños, y enemigos de ánimo en
malas obras, ahora empero [os] ha reconciliado,
22 en el cuerpo de su carne por la muerte, para haceros santos, y sin
mancha, é irreprensibles delante de el:
23 si empero permaneceis fundados, y firmes en la fé, y sin moveros de la esperanza del Evangelio que habeis oido, el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo: del cual yo Pablo soy hecho ministro.
24 Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo
que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia:
25 de la cual soy hecho ministro por la dispensacion de Dios, la cual me es
dada en vosotros, para que cumpla la palabra de Dios:
26 [es á saber,] el misterio oculto desde los siglos y edades: mas que ahora
ha sido manifestado á sus santos,
27 á los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas gloriosas de este
misterio en los Gentiles, que es Cristo en vosotros, esperanza gloriosa:
28 el cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en
toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesus: