7 Antes fuimos blandos entre vosotros como la que cria regala sus hijos:
8 tan amadores de vosotros, que quisiéramos entregaros no solo el Evangelio de Dios, mas aun nuestras propias almas: porque nos erais carísimos.
9 Porque ya, hermanos, os acordais de nuestro trabajo y fatiga, que obrando de noche y de dia, por no ser graves á ninguno de vosotros, predicamos entre vosotros el Evangelio de Dios.
10 Vosotros sois testigos, y Dios, de cuán santos, y justos, é
irreprensibles os fuimos á los que creisteis:
11 como sabeis, cómo exhortábamos y consolábamos á cada uno de vosotros,
como el padre á sus hijos.
12 Y os protestábamos que anduviéseis [como es] digno de Dios, que os llamó
á su reino y gloria.
13 Por lo cual tambien nosotros damos gracias á Dios sin cesar, de que habiendo recibido de nosotros la palabra de la doctrina de Dios, la recibisteis no como palabra de hombres, mas (como á la verdad lo es) como palabra de Dios, el cual obra en vosotros los que creisteis.
14 Porque vosotros, hermanos, habeis sido imitadores en Cristo Jesus de las Iglesias de Dios que están en Judéa: que habeis padecido tambien vosotros las mismas cosas de los de vuestra propia nacion, como tambien ellos de los Judíos:
15 que tambien mataron al Señor Jesus, y á sus propios profetas, y á nosotros nos han perseguido; y no son agradables á Dios, y á todos los hombres son enemigos:
16 defendiéndonos que no hablemos á los Gentiles para que se salven: para que llenen [la medida] de sus pecados siempre: porque la ira los ha alcanzado hasta el cabo.