11 Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, que el Dios nuestro os tenga por dignos de su vocacion, y llene de bondad á toda voluntad, y á [toda] obra de fé con potencia:

12 para que el nombre del Señor nuestro Jesu Cristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en el, por la gracia del Dios nuestro, y del Señor Jesu Cristo.

CAPITULO 2

1 OS rogamos, pues, hermanos, por la venida del Señor nuestro Jesu Cristo, y de nuestro recogimiento á él,

2 que no os movais facilmente de vuestro sentimiento, ni seais espantados ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el dia del Señor esté cerca.

3 No os engañe nadie en ninguna manera: porque [no vendrá,] que no venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdicion,

4 oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó divinidad; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios.

5 ¿No os acordais que, cuando estaba con vosotros, os decia esto?

6 Y vosotros sabeis qué [es lo que] le impida ahora, para que á su tiempo se
manifieste.

7 Porque ya se obra el misterio de iniquidad: solamente que el que ahora
domina, domine hasta que sea quitado.