18 Este mandamiento, hijo Timotéo, te encargo, para que conforme á las
profecías pasadas de tí, milites por ellas buena milicia:
19 reteniendo la fé y buena conciencia, la cual echando de sí algunos
hicieron naufragio en la fé.
20 De los cuales [fueron] Hymenéo y Alejandro, que [yo] entregué á Satanás
para que aprendan á no blasfemar.
CAPITULO 2
1 AMONESTO, pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones,
peticiones, acciones de gracias, por todos los hombres:
2 por los reyes, y por todos los que están en eminencia; que vivamos quieta
y reposadamente en toda piedad y honestidad.
3 Porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios Salvador nuestro:
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al
conocimiento de la verdad.
5 Porque [hay] un Dios, asimismo un Mediador entre Dios y los hombres,
hombre Cristo Jesus;
6 el cual se dió á sí mismo [en] precio del rescate por todos, [para que
fuese] testimonio en sus tiempos.