12 y como un vestido los envolverás, y serán mudados: tú empero eres el
mismo, y tus años nunca se acabarán.
13 Pues, ¿á cuál de los ángeles dijo jamás: Asiéntate á mi diestra, hasta
que ponga á tus enemigos por estrado de tus piés?
14 ¿No son todos espíritus servidores, enviados en servicio por causa de los
que serán herederos de salud?
CAPITULO 2
1 POR lo cual es menester que tanto con mas diligencia guardemos las cosas
que hemos oido, porque no nos escurramos.
2 Porque si la palabra dicha por [el ministerio de] los ángeles fué firme, y
toda rebelion y desobediencia recibió justa paga^ de su galardon,
3 ¿como escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? la cual habiendo comenzado á ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que le oyeron á él mismo:
4 testificando juntamente con ellos Dios con señales, y milagros, y diversas maravillas, y con dones del Espíritu Santo, [repartiéndolos] segun su voluntad.
5 Porque no sujetó á los ángeles el mundo venidero, del cual hablamos.
6 Testificó uno empero en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre que te
acuerdas de él, ó el hijo del hombre que le visitas?