11 Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar, por cuanto sois flacos para oir.
12 Porque habiendo de ser ya maestros, si miramos al tiempo, teneis necesidad de volver á ser enseñados, de cuáles sean los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y sois hechos [tales] que tengais necesidad de leche, no de mantenimiento firme.
13 Que cualquiera que se mantiene de leche, es inhábil para la palabra de la justicia, porque es niño.
14 Mas de los perfectos es la vianda firme, [es á saber,] de los que por la costumbre tienen [ya] los sentidos ejercitados á la discrecion del bien y del mal.
CAPITULO 6
1 POR lo cual dejando ya la palabra del comienzo [en la institucion] de Cristo, vamos adelante á la perfeccion, no echando otra vez el fundamento de penitencia* de las obras de muerte, y de la fé á Dios, {* Enmienda de vida.}
2 de la doctrina de los bautismos, y de la imposicion de manos, y de la resurreccion de los muertos, y del juicio eterno;
3 y esto haremos, á la verdad, si Dios lo permitiere.
4 Porque es imposible que los que una vez recibieron la luz, y que gustaron
aquel don celestial, y que fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,
5 y que asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo
venidero,