23 Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es
semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.

24 Porque él se consideró á sí mismo, y se fué; y á la hora se olvidó qué
tal era.

25 Mas el que hubiere mirado [atentamente] en la ley de perfecta libertad, y hubiere perseverado [en ella,] no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho.

26 Si alguno piensa ser religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino engañando su corazon, la religion del tal es vana.

27 La religion pura y sin mácula delante de Dios y Padre es: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo.

CAPITULO 2

1 HERMANOS mios, no tengais la fé de nuestro Señor Jesu Cristo glorioso en acepcion de personas.

2 Porque si en vuestra congregacion entra [algun] varon, que trae anillo de oro, vestido de preciosa ropa, y tambien entra un pobre vestido de vestidura vil,

3 y tuviéreis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijéreis: Tú asiéntate aquí bien; y dijéreis al pobre: Estáte tú allí en pié; ó siéntate aquí debajo de mi estrado:

4 ¿vosotros no juzgais en vosotros mismos, y sois hechos jueces de
pensamientos malos?