22 Pero les ha acontecido lo que por un verdadero proverbio se suele decir: El perro es vuelto á su vómito, y la puerca lavada [es tornada] al revolcadero del cieno.
CAPITULO 3
1 CARÍSIMOS, yo os escribo ahora esta segunda carta, por la cual despierto con exhortacion vuestro limpio entendimiento:
2 para que tengais memoria de las palabras que antes han sido dichas de los santos profetas, y de nuestro mandamiento, que somos apóstoles del Señor y Salvador:
3 sabiendo primero esto, que en los postrimeros dias vendrán burladores, andando segun sus propias concupiscencias,
4 y diciendo: ¿Adónde esta la promesa de su advenimiento? Porque desde el dia en que los padres durmieron, todas las cosas perseveran así como desde el principio de la creacion.
5 Cierto ellos ignoran voluntariamente, que los cielos fueron en el tiempo antiguo, y la tierra que por agua y en agua está asentada por la palabra de Dios:
6 por lo cual el mundo de entonces pereció anegado por agua.
7 Mas los cielos que son ahora, y la tierra, son conservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el dia del juicio, y de la perdicion de los hombres impíos.
8 Mas ¡oh amados! no ignoreis una cosa, [y es,] que un dia delante del Señor es como mil años, y mil años son como un dia.