26 Esto he escrito de los que os engañan.
27 Y la uncion que vosotros habeis recibido de él, mora en vosotros; y no teneis necesidad que ninguno os enseñe: mas como la uncion misma os enseña en todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseverad en él .
28 Y ahora, hijitos, perseverad en él: para que cuando apareciere, tengamos
confianza, y no seamos confundidos por él en su venida.
29 Si sabeis que él es justo, sabed tambien que cualquiera que hace
justicia, es nacido de él.
CAPITULO 3
1 MIRAD cuál caridad nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él.
2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no es manifestado lo que hemos de ser: pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él: porque le veremos como él es.
3 Y cualquiera que tiene esta esperanza en él se purifica, como él tambien
es limpio.
4 Cualquiera que hace pecado, traspasa tambien la ley; y el pecado es
trasgresion de la ley.
5 Y sabeis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en
él.