10 No tengas ningun temor de las cosas que has de padecer. Hé aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seais probados; y tendreis tribulacion de diez dias. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

11 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: El que
venciere, no recibirá daño de la segunda muerte.

12 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Pérgamo: El que tiene la
espada de dos filos, dice estas cosas:

13 Yo sé tus obras, y donde moras, donde está la silla de Satanás: y tienes mi nombre, y no has negado mi fé, aun en los dias en que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora.

14 Pero tengo unas pocas cosas contra tí: porque tú tienes ahí los que siguen la doctrina de Balaám, el cual enseñaba á Balác á poner escandalo delante de los hijos de Israél, á comer de cosas sacrificadas á los ídolos, y á cometer fornicacion.

15 Así tambien tú tienes á los que siguen la doctrina de los Nicolaitas, lo
cual [yo] aborrezco.

16 Arrepiéntete: porque de otra manera vendré á tí presto, y pelearé contra
ellos con la espada de mi boca.

17 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce, sino aquel que lo recibe.

18 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Tiatira: El Hijo de Dios que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus piés semejantes al laton fino, dice estas cosas;

19 Yo conozco tus obras, y caridad, y servicio, y fé, y tu paciencia, y tus obras; y las postreras, [que son] muchas mas que las primeras.