17 y que ninguno pueda comprar ó vender, sino el que tiene la señal, ó el
nombre de la bestia, ó el número de su nombre.

18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia: porque el número es del hombre, y el número de ella es seiscientos sesenta y seis.

CAPITULO 14

1 Y MIRÉ, y hé aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sion, y con él ciento y cuarenta y cuatro mil, que tenian el nombre de su Padre escrito en sus frentes.

2 Y oí una voz del cielo como raido de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno: y oí una voz de tañedores de arpas que tañian con sus arpas:

3 y cantaban como una cancion nueva delante del trono, y delante de los cuatro animales, y de los ancianos: y ninguno podia aprender la cancion, sino aquellos ciento y cuarenta y cuatro mil, los cuales son comprados de entre los de la tierra.

4 Estos son los que con mujeres no son contaminados: porque son vírgenes. Estos siguen al Cordero por donde quiera que fuere. Estos son comprados de entre los hombres por primicias para Dios, y para el Cordero.

5 Y en su boca no ha sido hallado engaño: porque ellos son sin mácula delante del trono de Dios.

6 Y ví otro ángel volar por en medio del cielo, que tenia el Evangelio eterno, para que evangelizase á los que moran en la tierra, y á toda gente, y tribu, y lengua, y pueblo,

7 diciendo en alto voz: Temed á Dios, y dadle honor: porque la hora de su juicio es venida: y adorad al que ha hecho el cielo, y la tierra, la mar, y las fuentes de las aguas.