4 Y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.
5 Y allí no habrá mas noche, y no tienen necesidad de lumbre de candil, ni de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará, y reinarán para siempre jamás.
6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto.
7 Y hé aquí, vengo presto: Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.
8 Yo Juan soy el que ha oido, y visto estas cosas. Y despues que hube oido y visto, me postré para adorar delante de los piés del ángel que me mostraba estas cosas.
9 Y él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de la profecía de este libro. Adora á Dios.
10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro: porque el tiempo está cerca.
11 El que es injusto, sea todavía injusto: y el que es sucio, ensúciese todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo, sea santificado todavía.
12 Y hé aquí, yo vengo presto, y mi galardon está conmigo, para recompensar á cada uno segun fuere su obra.
13 Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, primero y postrero.