54 Y saliendo ellos de la nave, luego le conocieron.

55 Y corriendo por toda la tierra de al derredor, comenzaron á traer de todas partes enfermos en lechos, como oyeron que estaba allí.

56 Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponian en las calles los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido, y todos los que le tocaban quedaron sanos.

CAPITULO 7.

Y SE juntaron á él los Fariseos, y algunos de los escribas que habian venido
de Jerusalem.

2 Los cuales viendo á algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes,
es á saber, por lavar, los condenaban.

3 Porque los Fariseos, y todos los Judíos, teniendo la tradicion de los
ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen;

4 Y [volviendo] de la plaza, si no se lavaren, no comen; y otras muchas cosas hay que han recibido para guardar, [como] el lavar de las copas, y de los jarros, y de los vasos de metal, y de los lechos.

5 Y le preguntaron los Fariseos y los escribas: )Por qué tus discípulos no andan conforme á la tradicion de los ancianos, mas comen pan con las manos por lavar?

6 Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, mas su corazon léjos está de mí.