7 Mas cuando oyereis de guerras, y de rumores de guerras, no os turbéis;
porque es menester que suceda [así], mas aun no [será] el fin.
8 Porque nacion se levantará contra nacion, y reino contra reino, y habrá terremotos por los lugares, y habrá hambres, y alborotos: principios de dolores [serán] estos.
9 Mas vosotros mirád por vosotros; porque os entregarán á los concilios; y en las sinagogas seréis azotados, y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, por testimonio contra ellos.
10 Y en todas las naciones es menester que el evangelio sea predicado ántes.
11 Y cuando os llevaren entregándoos, no premeditéis que habéis de decir, ni [lo] penséis; mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablád, porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
12 Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo; y se
levantarán los hijos contra los padres, y los harán morir.
13 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que perseverare hasta
el fin, este será salvo.
14 Empero cuando viereis la abominacion de asolamiento, de que habló el profeta Daniel, que estará donde no debe, (el que lee, entienda,) entónces los que [estuvieren] en Judea huyan á los montes;
15 Y el que estuviere sobre la casa, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa;
16 Y el que estuviere en el campo, no torne atras, [ni aun] á tomar su capa.