46 El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro labrado en una roca; y revolvió una piedra á la puerta del sepulcro.
47 Y María Magdalena, y María [madre] de Joses, miraban dónde le ponian.
CAPITULO 16.
Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María [madre] de Santiago, y
Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.
2 Y muy de mañana, el primer [dia] de la semana, vienen al sepulcro, ya
salido el sol.
3 Y decian entre sí: )Quién nos revolverá la piedra de la puerta del
sepulcro?
4 Y como miraron, ven la piedra revuelta; porque era grande.
5 Y entradas en el sepulcro vieron un mancebo sentado a la mano derecha
cubierto de una ropa larga [y] blanca; y se espantaron.
6 Mas él les dice: No tengais miedo: buscáis á Jesus Nazareno, que fué
crucificado: resucitado ha; no está aquí: he aquí el lugar donde le pusieron.
7 Mas id, decíd á sus discípulos y á Pedro, que él va ántes que vosotros á
Galilea allí le^ veréis, como os dijo.