41 Y salian tambien demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios; mas [él] riñéndo[les] no los dejaba hablar, porque sabian que él era el Cristo.

42 Y siendo ya de dia salió, y se fué á un lugar desierto; y las gentes le
buscaban, y vinieron hasta él; y le detenian para que no se apartase de ellos.

43 Y él les dijo: Tambien á otras ciudades es menester que yo anuncie el
evangelio del reino de Dios; porque para esto soy enviado.

44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea.

CAPITULO 5.

Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Genesaret, la multitud se
derribaba sobre él por oir la palabra de Dios.

2 Y vió dos naves que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores,
habiendo descendido de ellas, lavaban [sus] redes.

3 Y entrando en una de estas naves, la cual era de Simon, le rogó que la
desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la nave al pueblo.

4 & Y como cesó de hablar, dijo á Simon: Entra en alta mar, y echad vuestras
redes para pescar.

5 Y respondiendo Simon, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche,
nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red.