5 (Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo, y entónces verás claramente
para echar la arista del ojo de tu hermano.

6 No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los
puercos; porque no las rehuellen con sus piés, y vuelvan, y os despedacen.

7 & Pedíd, y se os dará: buscád, y hallaréis: llamád, y se os abrirá.

8 Porque cualquiera que pide, recibe, y el que busca halla; y al que llama,
se le abrirá.

9 )Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una
piedra?

10 )O [si le] pidiere un pez le dará una serpiente?

11 Pues, si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, vuestro Padre que está en los cielos, )cuánto más dará buenas cosas á los que le piden?

12 & Así que, todas las cosas que querriais que los hombres hiciesen con vosotros, así tambien hacéd vosotros con ellos, porque esta es la ley, y los profetas.

13 & Entrad por la puerta estrecha; porque ancha [es] la puerta, y espacioso
el camino que lleva á perdicion; y los que van por él, son muchos.

14 Porque la puerta [es] estrecha, y angosto el camino, que lleva á la vida;
y pocos son los que lo hallan.