5 Un sembrador salió á sembrar su simiente; y sembrando, una [parte] cayó
junto al camino, y fué hollada, y las aves del cielo la comieron.

6 Y otra [parte] cayó sobre piedra, y nacida, se secó porque no tenia
humedad.

7 Y otra [parte] cayó entre espinas; y naciendo las espinas juntamente, la
ahogaron.

8 Y otra [parte] cayó en buena tierra; y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oidos para oir, oiga.

9 Y sus discípulos le preguntaron, qué era esta parábola.

10 Y él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.

11 Es pues esta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.

12 Y los de junto al camino, estos son los que oyen, y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazon, porque no se salven creyendo.

13 Y los de sobre piedra, son los que habiendo oido, reciben la palabra con gozo; mas estos no tienen raices; que por un tiempo creen, y en el tiempo de la tentacion se apartan.

14 Y lo que cayó en espinas, estos son los que oyeron; mas idos son ahogados de los cuidados, y de las riquezas, y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.