58 Y le dijo Jesus: Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos
nidos, mas el Hijo del hombre no tiene donde recline [su] cabeza.
59 Y dijo á otro: Sígueme. Y él dijo: Señor, déjame que primero vaya, y
entierre á mi padre.
60 Y Jesus le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos; mas tú vé,
y anuncia el reino de Dios.
61 Entónces tambien dijo otro: Seguirte he, Señor: mas déjame que me despida
primero de los que están en mi casa.
62 Y Jesus le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mirare atras, es
apto para el reino de Dios.
CAPITULO 10.
Y DESPUES de estas cosas, señaló el Señor aun otros setenta, á los cuales envió de dos en dos, delante de su faz á toda ciudad y lugar á donde él habia de venir.
2 Y les decia: La mies á la verdad [es] mucha, mas los obreros pocos, por tanto rogád al Señor de la mies que envie obreros á su mies.
3 Andád, he aquí, yo os envio como á corderos en medio de lobos.
4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni zapatos; y á nadie saludéis en el camino.