32 De otra manera, cuando el otro está aun léjos, le ruega por la paz,
enviándole embajada.

33 Así pues cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que
posee, no puede ser mi discípulo.

34 Buena [es] la sal, mas si la sal perdiere su saber, )con qué será salada?

35 Ni para la tierra, ni aun para el muladar es buena: fuera la echan. Quien tiene oidos para oir, oiga.

CAPITULO 15.

Y SE llegaban á él todos los publicanos, y pecadores á oirle.

2 Y murmuraban los Fariseos y los escribas, diciendo: Este á los pecadores recibe, y con ellos come.

3 Y él les propuso esta parábola, diciendo:

4 )Qué hombre de vosotros teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á [buscar] la que se perdió, hasta que la halle?

5 Y hallada, [la] pone sobre sus hombros gozoso;