25 Y llegándose sus discípulos le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos;
perecemos.
26 Y [él] les dice: )Por qué teméis, hombres de poca fé? Entónces levantado
reprendió á los vientos y á la mar; y fué grande bonanza.
27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: )Qué hombre es este, que aun los
vientos y la mar le obedecen?
28 & Y como él llegó á la otra parte en el territorio de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salian de los sepulcros, fieros en gran manera, así que nadie podia pasar por aquel camino.
29 Y he aquí, clamaron diciendo: )Qué tenemos contigo, Jesus, Hijo de Dios? )Has venido ya acá á molestarnos ántes de tiempo?
30 Y estaba léjos de ellos un hato de muchos puercos paciendo.
31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos que vayamos en aquel hato de puercos.
32 Y [él] les dijo: Id. Y ellos salidos, se fueron al hato de los puercos; y, he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar; y murieron en las aguas.
33 Y los porqueros huyeron, y viniendo á la ciudad, contaron todas las
cosas, y lo que habia pasado con los endemoniados.
34 Y, he aquí, toda la ciudad salió á encontrar á Jesus; y cuando le vieron,
[le] rogaban que se fuese de sus términos.