19 Y asimismo á este dijo: Tú tambien sé sobre cinco ciudades.
20 Y vino otro, diciendo: Señor, he aquí tu mina, la cual he tenido guardada
en un pañizuelo.
21 Porque tuve miedo de tí, pues que eres hombre severo: tomas lo que no
pusiste, y siegas lo que no sembraste.
22 Entónces él le dijo: Mal siervo, por tu boca te juzgo: sabias que yo era
hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;
23 )Por qué pues no diste mi dinero al banco, y yo viniendo lo demandara con
el logro?
24 Y dijo á los que estaban presentes: Quitádle la mina, y dadla al que
tiene las diez minas.
25 (Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.)
26 Porque yo os digo que á cualquiera que tuviere, le será dado; mas al que
no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.
27 Mas á aquellos mis enemigos, que no querian que yo reinase sobre ellos,
traéd[los] acá, y degollád[los] delante de mí.
28 & Y dicho esto, iba delante subiendo á Jerusalem.