44 Dijo el Señor á mi Señor: Asiéntate á mi diestra, entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus piés?
45 Pues si David le llama Señor, )cómo es su hijo?
46 Y nadie le podia responder palabra: ni osó alguno desde aquel dia preguntarle más.
CAPITULO 23.
ENTÓNCES Jesus habló á la multitud, y á sus discípulos,
2 Diciendo: Sobre la cátedra de Moises se asientan los escribas y los
Fariseos:
3 Así que todo lo que os dijeren que guardéis, guardád[lo,] y hacéd[lo;] mas
no hagáis conforme á sus obras; porque dicen y no hacen.
4 Porque atan cargas pesadas, y difíciles de llevar, y [las] ponen sobre los
hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover.
5 Ántes todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque
ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos,
6 Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las
sinagogas,