18 Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de
que haces esto?

19 Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo
levantaré.

20 Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo
edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22 Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

23 Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos
creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24 Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él
conocía á todos,

25 Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre;
porque él sabía lo que había en el hombre.

Capítulo 3

1 Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.