29 Porque sin arrepentimiento son las mercedes y la vocación de Dios.
30 Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis á Dios, mas
ahora habéis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos;
31 Así también éstos ahora no han creído, para que, por la misericordia
para con vosotros, ellos también alcancen misericordia.
32 Porque Dios encerró á todos en incredulidad, para tener misericordia
de todos.
33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de
Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios, é inescrutables sus caminos!
34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿ó quién fué su consejero?
35 ¿O quién le dió á él primero, para que le sea pagado?
36 Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén.
Capítulo 12
1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, [que es] vuestro racional culto.