10 En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él; y el mundo no le
conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos
hijos de Dios, á los que creen en su nombre:

13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni
de voluntad de varón, mas de Dios.

14 Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su
gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

15 Juan dió testimonio de él, y clamó diciendo: Este es del que [yo]
decía: El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo.

16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.

17 Porque la ley por Moisés fué dada: [mas] la gracia y la verdad por
Jesucristo fué hecha.

18 A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del
Padre, él [le] declaró.

19 Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de
Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?