23 Y aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os [lo] dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis,
para que vuestro gozo sea cumplido.
25 Estas cosas os he hablado en proverbios: la hora viene cuando ya no
os hablaré por proverbios, pero claramente os anunciaré del Padre.
26 Aquel día pediréis en mi nombre: y no os digo, que yo rogaré al Padre
por vosotros;
27 Pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me amasteis, y habéis
creído que yo salí de Dios.
28 Salí del Padre, y he venido al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy
al Padre.
29 Dícenle sus discípulos: He aquí, ahora hablas claramente, y ningún
proverbio dices.
30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie
te pregunte: en esto creemos que has salido de Dios.
31 Respondióles Jesús: ¿Ahora creéis?
32 He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.