28 Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío!

29 Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados
los que no vieron y creyeron.

30 Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus
discípulos, que no están escritas en este libro.

31 Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el
Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Capítulo 21

1 DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.

2 Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que [era] de Caná de Galilea, y los [hijos] de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.

3 Díceles Simón: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros también contigo.
Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.

4 Y venida la mañana, Jesús se puso á la ribera: mas los discípulos no
entendieron que era Jesús.

5 Y díjoles: Mozos, ¿tenéis algo de comer? Respondiéronle: No.