25 Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas
si eres rebelde á la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión.
26 De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley,
¿no será tenida su incircuncisión por circuncisión?
27 Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, te juzgará á ti, que con la letra y con la circuncisión eres rebelde á la ley.
28 Porque no es Judío el que lo es en manifiesto; ni la circuncisión es la que es en manifiesto en la carne:
29 Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios.
Capítulo 3
1 ¿QUÉ, pues, tiene más el Judío? ¿ó qué aprovecha la circuncisión?
2 Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios
les ha sido confiada.
3 ¿Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿la incredulidad de
ellos habrá hecho vana la verdad de Dios?
4 En ninguna manera; antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, Y venzas cuando de ti se juzgare.