Al caer la tarde de un hermoso día, le dió fiebre, y hubo de acostarse en su camita: al otro día estaba peor: los niños del pueblo, sus amigos, vinieron la tarde del domingo y cubrieron el lecho de ramas verdes y de flores del campo; sus padres lloraban, y su hermana, avisada de lo que sucedía, llegó llorosa y afligida: tomó la maceta de la ventana, y la puso al lado de la almohadita del niño, sobre la única mesilla de la mísera estancia....
La florecita parecía sonreir cuando el niño voló al seno de Dios.
La madre, desolada, quiso dejar aquella aldea; el dueño de la cabaña deseó arreglarla; al entrar en ella, hizo tirar todo lo que la familia había olvidado: la florecita azul, que había perdido su solo protector, fué arrojada en su viejo tiesto con todo lo demás....
—¿Y cómo sabes todo eso, mi buen amigo? preguntó el alma inocente del muerto.
—Porque soy yo mismo el pobre niño enfermo que andaba con muletas, y que había nacido sólo para sufrir; Dios me ha pagado esos dolores, que han durado poco en la tierra, dándome todas las alegrías del Paraíso: pero la dicha que hoy disfruto no me ha hecho olvidar mis alegrías de la tierra, y daría yo la más bella estrella del cielo que habito por esta pobre florecita azul que acabo de encontrar, y que voy á trasplantar á los jardines celestiales.
El ángel tomó la flor, la colocó en las plumas de sus alas, y llevando en sus brazos el alma del niño muerto, remontó su vuelo á las regiones donde la luz es eterna, donde el sol no se pone jamás.
LA NIÑA DEL VIGÍA
UN faro es un edificio muy elevado, que generalmente tiene la forma de una torre, con un gran fanal en la parte superior. Este fanal se enciende todas las noches, y como su luz recibe considerable aumento con la ayuda de lentes y de grandes reflectores, puede ser vista á una distancia considerable, y guiar de esta manera á los navegantes durante la noche.
Los faros se colocan generalmente en las rocas más elevadas, cerca de la orilla del mar, ó en los puntos en que hay peligro para los buques....
Hay hombres encargados de cuidar los faros; que viven en ellos y encienden todas las noches aquella luz.... Estos hombres se llaman vigías, y tienen que ser empleados sumamente fieles....