3) que Aristóteles se apoyará más en la observación y en los hechos aislados (tratando el problema que nos interesa).
4) que el naturalista Aristóteles llegará a una solución distinta de la platónica.
Y, en efecto, ya en su célebre obra “Categorías”[17] Aristóteles se ocupa del espacio y tiempo.
29. Tiempo y espacio aparecen como la 5 y 6 categorías.
Aristóteles distingue en las “categorías” cantidades discretas y continuas. El espacio lo cuenta entre las cantidades continuas, porque “las partes del cuerpo, que mediante su reunión van a pasar a un término común, ocupan siempre un espacio. Por consiguiente, las partes del espacio, que ocupa cada una de las partes del cuerpo, se suman en este mismo término común en que se reúnen las partes del cuerpo mismo: luego el espacio es una cantidad continua, puesto que sus partes van a pasar mediante su reunión a un término común”.
El tiempo también es continuo; porque “de una parte lo presente se relaciona a la vez con lo pasado y con lo porvenir”.
Una diferencia principal entre el espacio y el tiempo la encuentra Aristóteles en el hecho de que “las partes del espacio tienen entre sí una relación de posición, mientras que las partes del tiempo por el contrario tienen entre sí un cierto orden, puesto que en el tiempo esta parte es anterior, y aquella otra posterior”. “Partes del tiempo no pueden tener una posición, porque ninguna de las partes del tiempo es permanente”. “Lo que no es permanente no puede tener posición”.
El tiempo es, según Aristóteles, muy estrechamente ligado con el número; los dos se unen en el concepto común “antes” (“próteron”) y “después” (“hysteron”).
30. El espacio es el lugar que ocupa el cuerpo. Esto se podría deducir de las palabras citadas de las “Categorías”. Sin embargo no hay que pensar en que Aristóteles identifica el espacio con la forma del cuerpo, pues él mismo lo advierte expresamente, que en tal caso los cuerpos se moverían no en el espacio sino con su espacio.