Bueno; menos palabras. Para eso estaba él en la familia. Además, se acordaba mucho del pobre tío Pascual. ¡Lástima de hombre! ¡Un marinero de tantas agallas!... ¡Ah! y á propósito. De las ganancias del alijo le daría el treinta por ciento, y lo demás para él. Porque ya era sabido. La familia era... la familia, y los negocios... los negocios. Y el Retor, todavía conmovido, aprobaba esta elocuencia convincente con sendas cabezadas.

Quedaron en silencio. Tonet seguía de espaldas mirando á los jugadores, indiferente para aquella conversación que los dos hombres sostenían con la vista fija y sin menear apenas los labios.

¿Y cuándo iba á ser el viaje? ¿En seguida? Lo preguntaba para escribir á los del entrepôt.

Pero el Retor no podía salir hasta el sábado de Gloria. Bien quería él que fuese antes, pero la obligación es lo primero, y el viernes tenía que salir con su hermano en la procesión del Entierro al frente de la côlla de los judíos. No así se abandona un puesto que venía ocupando la familia hacía no sé cuántos años, con gran envidia de muchas gentes. El traje de sayón era de su padre.

El tío Mariano, á quien se tenía en el pueblo por incrédulo, porque jamás daba á ganar al cura una peseta, movía la cabeza con grave expresión. Hacía bien su sobrino: para todo hay tiempo. El Retor y su hermano pusiéronse en pie al ver que se aproximaban los amigos del tío. Quedaban en que él ayudaría. Ya se avistaría de nuevo con su sobrino para ultimar el asunto. ¿Querían tomar algo?... ¿No habían comido aún?

—Bueno; pues á dinar y hasta la vista, chiquets.

Los dos hermanos se alejaron con paso lento por la desierta acera, volviendo al barrio de las Barracas.

¿Qué t’ha dit el tío?—preguntó Tonet con indiferencia.

Pero al ver que su hermano movía la cabeza afirmativamente, se alegró. ¿De modo que el viaje era cosa hecha? Muy bien. Á ver si su hermano se hacía rico y á él le alcanzaba algo para pasar bien el verano.

El bondadoso Retor se conmovió ante los buenos deseos de su hermano y alegre por la conferencia con el tío, sentía deseos de abrazar á Tonet.