[7] «Leben und Begebenheiten des Escudero Marcos Obregon. Oder Autobiographie des Spanischen Dichters Vicente Espinel. Aus dem Spanischen zum erstenmale in das Deutsche übertragen, und mit Anmerkungen und einer Vorrede begleitet von Ludwig Tieck.»—Breslau im Verlage bei Josef Max und Komp. 1827.

[8] Aprobaciones á la edicion de Juan de la Cuesta: Madrid: 1618.

[9] Dice así lo mandado tachar:—«Pegóseme un clerigo de un pueblecillo de por allí cerca, y yendo caminando iba rezando sus horas en voz que le pudieran oir los alcornoques y robles: de suerte que nos interrumpia la conversacion, y él cumplia mal con su obligacion. Preguntóle el oidor:—¿No se podria dejar eso para la noche, para que se hiciese con el silencio y devocion que se requiere?—¡Oh! señor, respondió el clérigo, diónos la Iglesia esta pension que, aun caminando, hemos de rezar. ¿Por qué no ordenara que yendo un clérigo cansado y pensando en sus negocios y en el fin que han de tener, no rezara caminando?—Respondió el oidor:—Porque la Iglesia no cria á los clérigos para correos, sino para rezadores.—Bien respondido está, dijo el clérigo; ¿pero podria yo caminando rezar esta noche todas las horas de mañana y cumplir con mi conciencia?—Preguntóle el oidor al clérigo:—Si os debieran cien ducados para el dia de san Juan, ¿tomaríadeslos la víspera?—Respondió el clérigo:—Si, por cierto.—Pues lo mismo hace Dios, dijo el oidor: que en las cosas de obligacion y merecimiento adelantallas es querer cumplir cada uno con su obligacion, y Dios es tan buen pagador que tambien adelanta la paga.—Quedó con esto muy satisfecho el sacerdote.»

[10] «Resúmen histórico de la literatura española:» part. iij. cap. 13.

[11] «History of Spanish Literature:» t. iij. cap. 34.

[12] «Histoire de la littérature espagnole:» pág. 503.

[13] «Gesch. der schönen Wissenschaften:» t. iij. pág. 451.

[14] De Ragusa.

[15] Su verdadero nombre era doña Antonia Maldonado y Calatayud; era de los Maldonados de Salamanca y caso en Ocaña con D. Rodrigo de Céspedes, el mayor de los hijos del capitan Alonso de Céspedes, llamado «el bravo».

[16] En 1580, época á que Espinel se refiere, D. Antonio de Londoño, D. Pedro de Lunato, y D. Jorge Manrique formaban el «Consejo secreto de Milan».