Los cuatro murieron con valor y fueron fusilados por la espalda; los cuatro animaron á sus verdugos diciéndoles que no temblaran al hacerles fuego.

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Los médicos oyeron los tiros, conocieron lo que pasaba y sin embargo seguían haciendo vendajes y practicando amputaciones. Hubo quien dijera á D. Manuel Sánchez que huyera, y él, mostrando un instrumento quirúrgico que tenía en la mano, y el enfermo á quien operaba, dijo: «No puedo abandonarlo.»

La soldadesca llega hasta las camas de los heridos, arranca á los médicos y á los estudiantes de las cabeceras de los pacientes, y un momento después caen acribillados de balas

D. Ildefonso Portugal,
D. Gabriel Rivero,
D. Manuel Sánchez,
D. Juan Duval (súbdito inglés),
D. Alberto Abad.

Portugal pertenecía á una de las familias más distinguidas de Morelia, era notable por su ciencia y por su filantropía, y era primo hermano de D. Severo Castillo, el llamado Ministro de Guerra de Miramón.

Rivero ejercía las funciones de jefe del cuerpo médico del ejército federal, y no quiso retirarse cuando salieron las tropas.

Sánchez fué el que permaneció al lado de los enfermos, aunque se le advirtió el peligro que corría.

Duval era un hombre estimado por su caridad, por la conciencia con que ejercía su profesión, y que jamás se había afiliado en nuestros bandos políticos.

Con estos hombres eminentes que así terminaron una carrera consagrada á la ciencia y á la humanidad, perecen los dos estudiantes