EN LAS MONTAÑAS DE ARAGÓN

Galería de retratos de la familia de Silva; salón cuyo decorado forman estos retratos encuadrados con preciosas molduras que coronan emblemas y escudos ducales. — En el fondo, una alta puerta gótica. — Entre los retratos sendas panoplias de diversos siglos.


PERSONAJES

ESCENA I

DOÑA SOL, de blanco y en pié junto á una mesa. DON RUY GÓMEZ DE SILVA, sentado en su gran sitial de roble.

D. Ruy.—¡Por fin llegó el día! Dentro de una hora serás mi duquesa. Nada ya de tío ni sobrina: ya podré abrazarte y... Pero ¿me has perdonado? No tuve razón, lo confieso: hice que palidecieran tus mejillas y se ruborizara tu frente, con harto pronta sorpresa, y no debí haberte condenado sin oirte. ¡Cómo engañan las apariencias y qué injustos somos! Verdaderamente, allí estaban los dos mozos, muy gentiles de persona ambos á dos. No debí dar crédito á mis propios ojos; pero ¿qué quieres, niña? cuando uno es viejo...

D.ª Sol.—Siempre me habláis de ello, y nunca os lo eché en cara.

D. Ruy.—Pues yo sí. Yo debía saber que con un alma como la tuya, no puede tener galanes quien se llama doña Sol de Silva, y tiene en sus venas pura sangre castellana.