Simón Renard.—¿Queda convenido?

Gilberto.—Sí.

Simón Renard.—Sígueme.

Gilberto.—¿Adónde?

Simón Renard.—Ya lo sabrás.

Gilberto.—No olvides que me has prometido vengarme.

Simón Renard.—Piensa que te comprometes á morir.

JORNADA SEGUNDA