La libertad evoluciona y sus leyes de variación son positivas bases y estructuras de bien, que permiten sublimar la vida del hombre, proyectando con precisión matemática su progreso y ejercicio libre de la actuación.
La matemática de la historia hace su análisis desde el comienzo de la llamada época histórica: la cultura del Irán, entre el mar Caspio y el Golfo Pérsico (5.000 años a.C.), la Sumeria, la de Caldea en la costa del Mediterráneo, la Egipcia, la Grecorromana, la Románico- gótica (occidental), con su zona creativa entre el río Ebro (España) y la desembocadura del Rin (Francia, Bélgica y Holanda); la de la India, la China, la Japonesa; la de los países nórdicos y la Eslava; las precolombinas: Maya e Inca, así como el proceso en la época colombina con los Estados Unidos, hasta el proceso de los países Hispano-luso-americanos.
Se aplica la ley matemática de la historia, demostrándose como la fuerza creadora de las grandes naciones se desplazo en Europa y áreas adyacentes, originando los imperios Persa, Cartaginés, Romano, Macedonio, Visigodo, Franco y Teutónico en el primer ciclo. El Turco, Español, Francés, Ingles y Alemán en el segundo ciclo histórico, en orden cronológico.
En el área de los pueblos eslavos, están terminando el primer ciclo de 1.700 años para el año 2.000, y comenzar entonces la fase de Gran Fraccionamiento Demográfico. La China Continental o República Popular China, desarrolla el ultimo núcleo de Unificación a partir del año 1.950, en su segundo ciclo de 1.700 años. El Japón esta en fase de apogeo, desarrollando su primer núcleo de Unificación del primer ciclo de 1.700 años.
En el continente americano se desplaza de norte a sur: los Estados Unidos de Norte América, el norte de América del Sur : la Gran Colombia del siglo XXI, Brasil y el área del Río de la Plata.
La matemática de la historia no es el determinismo histórico ya conocido. El pensamiento bolivariano estuvo, esta y estará vigente en el tiempo y en el espacio de la matemática.
Un articulo titulado: “ Bolívar: Testimonio 70 “, en la sección hispanoamericana de la revista europea SP, en noviembre de 1.970, dice en parte: “ Sin embargo y como apunta Ernesto Jiménez Caballero, este proceso integracionista, sueño del Libertador, se forjaría aunque sin España. Por una parte la burguesía liberal, procedente de las revoluciones de 1.776 en Norteamérica y 1.789 en Francia, conseguiría unas Naciones Unidas y una Organización de Estados Americanos. Bolívar, en su concepción, había unido bajo un solo acuerdo la OTAN y el Mercado común a escala hispanoamericana".
“ Si importante era la propuesta por parte de Bolívar, de la creación de un bloque de ideología política, lo era en la misma medida la creación de una comunidad económica”. “.....se debate en la formación de bloques económicos: ALALO, Pacto Andino, Mercado Común Centro Americano, encaminados a conseguir en lo posible la independencia económica de la poderosa nación norcontinental”.
En relación a la Gran Colombia del siglo XIX, esta no se consolido, como se demuestra en el libro “Los principios matemático- históricos”, debido a la falta de un proceso al final del cual se forman las grandes naciones, pero es un hecho histórico que señala de antemano la concepción geopolítica, geoétnica, geohistórica y geoestratégica, de su genio, y que se desarrollara para el siglo XXI.
Del “ Reconocimiento Intercontinental del libro Los Principios Matemático- Históricos”, y de sus 122 paginas de cartas, transcribo lo siguiente: