(Sonriéndose y con tono amistoso.) Vamos a hablar como dos buenos amigos. ¿No es cierto? (Coge una silla.) Y comenzaremos nuestro coloquio en el mismo punto en que lo interrumpimos, hace pocas horas, en la capilla de San Andrés. (Se sientan.) ¿Conque los celos y las sospechas que despertó en vos ese lindo abanico no tenían fundamento alguno?

Floria

(Con mucho aplomo.) Vos lo sabréis mejor que yo, señor barón.

Scarpia

Por lo visto confundí las personas. ¿No es eso? El caballero Cavaradossi no estaba aquí con la marquesa de Atavantti, pero sí con su hermano.

Floria

Ni con ella ni con él... Estaba solo, completamente solo.

Scarpia

(Burlándose.) ¿De veras?

Floria