Scarpia

Espera. (En voz baja a Floria, que está apoyada en el respaldo del sofá.) Te doy un minuto para reflexionar.

Floria

(Con angustia infinita.) ¡No puedo más!... ¡No puedo más! ¡Todo ha concluido en mí!

Scarpia

(En voz baja.) Responde.

Floria

(Después de una pausa y haciendo un violento esfuerzo.) Sí... (Al decir este monosílabo se deja caer en el sofá, anegada en lágrimas, con el rostro sobre los almohadones y sollozando desesperadamente.)

Scarpia

(Sonriendo.) He cambiado de opinión, Colometti. El verdugo puede retirarse a descansar... Por ahora su faena ha concluido. (Colometti da una orden a los soldados y estos se retiran.)