Floria
¿Me has perdonado ya?
Mario
¡Perdonarte! ¡Tú eres quien debe perdonarme un injusto movimiento de cólera!... ¡Qué habías de hacer después de atormentarte de aquel modo!... ¿Vienes a darme el último adiós?
Floria
(Mirando de soslayo a los polizontes que ante una señal de Colometti se disponen a marcharse.) No... no vengo a darte el último adiós.
Mario
(Sin comprender.) ¿Qué dices?
Floria
(En voz baja.) ¡Calla!... Espera, espera a que se hayan marchado. (Acerca su rostro al de Mario, el cual al sentir su contacto en la mejilla no puede contener un gesto de dolor.) ¿Sufres mucho todavía?