¿La visteis?
Mario
La vi y la contemplé el tiempo suficiente para dejar sobre la tela recuerdos de su peregrina belleza. (Señalando el cuadro.) ¡Mirad!
Angelotti
(Acercándose para mirarlo.) Admirable parecido.
Mario
No es más que un boceto.
Angelotti
¡Qué bien han copiado vuestros pinceles la dulce expresión de los ojos azules de mi hermana! ¡Pobre Julia! ¡Cuánto se esfuerza por salvarme! Pero, ¡ay de mí!, que el cariño de una mujer es menos poderoso que el odio de otra.
Mario