Sí, un hombre implacable que de seguro no me olvida.
Mario
¡Infame! ¡Cubre con apariencias de cortesía y de ferviente devoción instintos perversos! ¡Cuántas esposas, hijas o hermanas de infelices acusados pueden ser testigos de la crueldad lasciva de Scarpia!
Angelotti
¿Quién mejor que yo para corroborar lo que decís? Mi hermana tuvo que huir horrorizada de tal monstruo de corrupción. De no haberme fugado, Scarpia me habría enviado a Nápoles para entregarme a Lady Hamilton, mi antigua amante. Pero ni ella ni él gozarán con el espectáculo de mi suplicio. En este anillo puedo encontrar el remedio para eludir los tormentos.
Mario
(Escuchando.) ¡Silencio!
Angelotti
¿Llaman?
Mario