Su Majestad es muy buena para mí. Me colma de atenciones, pero las de esta noche me entristecen, porque hasta mañana no volveré a verte.
Mario
¡Qué le hemos de hacer! ¡Habrá que resignarse!
Floria
¡Con qué calma lo dices! ¿No te contraría? ¿Verdad?
Mario
Yo no he dicho eso.
Floria
Los hombres amáis con demasiada filosofía. La mujer se entrega a la pasión con el alma entera. Para nosotras no hay más que este sentimiento en nuestra vida. (Mirando al cuadro.) ¿Quién es aquella mujer?
Mario