(Toma agua Bendita de la pila y se la ofrece a Scarpia, el cual hace la señal de la cruz; después hace lo mismo con Colometti y los dos se persignan.)

Scarpia

(A Colometti en voz baja.) Ya que están bien guardadas todas las puertas, registrad hasta los últimos rincones de la Iglesia, pero con disimulo, ¿entiendes? (Colometti y uno de los agentes desaparecen por el fondo. El otro policía y Schiarrone quedan en la escena. El Padre Eusebio, al ver a Scarpia, hace una profunda reverencia.)

P. Eusebio

¡Señor barón!

Scarpia

Acercaos. ¿Sois vos el sacristán?

P. Eusebio

Y humilde servidor vuestro, excelencia.

Scarpia