Del crudo ministerio que esperaba,
Ni para tal pedido ni guardado.
Reclinóse tras esto sobre el lecho
Y dijo aquestas últimas palabras:
«¡Oh dulces prendas, quando Dios queria
Y me era amigo mi infelice hado!
Tomad aquesta mísera alma mia,
Y dad fin dulce á mi mortal cuidado:
Hoy es mi triste, postrimero dia,
Ya el curso de mi vida es acabado.