Ya todas las matronas, desparcidas

Las melenas al viento, sus moradas

Dejan, buscando insólitas guaridas:

Astas vibran de pámpanos ornadas,

Y de rústicas pieles van vestidas;

Otras dan voces de dolor. Blandea

Amata en medio improvisada tea.

LXXXI.

Y anuncia á voces, con mirar de llama,

De Lavinia y de Turno el himeneo;