LXXXVIII.
Burlándose el doncel de la adivina,
«No ha faltado,» contesta, «cual supones,
Nuncio que á la ribera tiberina
Me avise que llegaron galeones.
¿Mas tú á notificarme de rüina
A qué vienes con lúgubres ficciones?
No ha puesto la alta Juno todavía
En olvido mortal la causa mia.