En balde de añadir medroso trata,

Sus ojos tuerce y la intencion desecha;

Y dos gemelos áspides desata

De la crin ruda de serpientes hecha,

Chasquéalos su mano, ira rebosa,

Y esto agrega con boca ponzoñosa:

XCII.

«¡Mira la ilusa aquí, la asombradiza,

Á quien el peso de los años, buena

Mujer, con temorcillos martiriza!