CVIII.

Hé aquí, lidiando en avanzada hilera,

Crujiente flecha á su garganta asida

Almon cayó, que entre los hijos era

De Tirreo, el mayor. La cruda herida

Con la ferviente sangre que aglomera,

La húmida voz y la delgada vida

Extinguió del mancebo, á cuyos lados

Muchos otros sucumben derribados.

CIX.